CAPÍTULO PRIMERO:

NATURALEZA Y FINES.-

Artículo 1º: La Cofradía del Santísimo Cristo de la Reconciliación y Paz y Nuestra Señora de los Dolores, erigida canónicamente en la Parroquia de San Juan de Dios de Medina Sidonia, tendrá como fines:

a) La promoción del culto a nuestro Señor, al Santísimo Sacramento, a la Santísima Madre la Virgen María y a los Santos.

b) Fomentar la acción evangelizadora y pastoral, y promover la justicia, la caridad y la solidaridad como signos de identidad de la Iglesia, así como atender prioritariamente a la formación básica y permanente de sus hermanos, añadiendo a éstos otros fines propios de las asociaciones de fieles.

c) Colaborar con la Diócesis y la Parroquia en las líneas pastorales que les sean encomendadas.

d) Llevar a cabo un apostolado social, de acuerdo con sus posibilidades y las necesidades del ámbito donde habitualmente se desenvuelve la cofradía.

e) Esta Cofradía es una asociación pública de la Iglesia mediante la cual los fieles, trabajando unidos, buscan fomentar una vida más perfecta de sus miembros, ejercer la caridad y promover el culto público a los misterios de la pasión, Muerte y Resurrección del Señor, al Santísimo Sacramento de la Eucaristía, a la Santísima Virgen y a los Santos.

Artículo 2º: La Hermandad del Santísimo Cristo de la Reconciliación y Paz, y Nuestra Señora de los Dolores queda constituida en persona jurídica pública eclesiástica en virtud del mismo decreto por la que se erige y recibe así la misión en la medida en que la necesite para los fines que se propone alcanzar en nombre de la Iglesia y que se le confía mirando al bien público. No podrán tener nunca el carácter de asociación privada de fieles, por ser la promoción del culto su fin primario.

Artículo 3º: La Hermandad del Santísimo Cristo de la Reconciliación y Paz, y Nuestra Señora de los Dolores se rige por las normas del derecho universal de la Iglesia, por éstas y por las que se promulgaren legítimamente en adelante, así como por los propios Estatutos y Reglamento de Régimen Interno.

Artículo 4º: Se requerirá la previa autorización expresa del Delegado Episcopal de Hermandades y Cofradías para poder solicitar o aceptar cualquier título, condecoración u otras distinciones de carácter civil, así como para otorgar cualquier título honorífico.

CAPÍTULO SEGUNDO:

INTEGRACIÓN EN LA IGLESIA.-

Artículo 5º: La Hermandad ha de vivir su realidad eclesial, como todas las asociaciones de fieles, en estrecha comunión con el Obispo Diocesano de quien recibe su misión, colaborando con las demás asociaciones y con las tareas cristianas que se desarrollen en el mismo territorio.

Artículo 6º: Para cuantos asuntos se requiera la intervención de la autoridad eclesiástica, tanto por el derecho universal como particular o estatutario, tendrá cuanta potestad delegada se requiera por el derecho el Delegado Episcopal para las Hermandades y Cofradías, salvo que expresamente se diga otra cosa en las normas diocesanas.

Artículo 7º: Para mantener la especial relación de comunión eclesial y cooperación pastoral en la misión común de la Iglesia, la Hermandad debe integrarse en las comunidades cristianas parroquiales y en sus tareas pastorales. Para lograr este objetivo, los Hermanos Mayores formarán parte de los consejos pastorales parroquiales.

Artículo 8º: En adelante, en vez de la Junta Diocesana, existirá un Secretariado Diocesano para las Hermandades y Cofradías, que ejercerá y desarrollará las funciones y competencias que se establecerán en su propio Estatuto, y que será el cauce ordinario de relación de las mismas con la Curia Diocesana.

Artículo 9º: Existirá un Consejo Local de Hermandades y Cofradías en todas las poblaciones con varias Hermandades y Cofradías, que se regirá por su propio Estatuto debidamente aprobado por el Obispo Diocesano. El Consejo Local será el cauce ordinario de relación de las mismas con el Secretariado Diocesano.

La Cofradía desde el momento de su erección pertenece a su respectivo Consejo Local.

CAPÍTULO TERCERO:

CULTOS Y ACTIVIDADES.-

Artículo 10º: Para dar cumplimiento a los fines anteriormente expuestos, estos Estatutos establecen los siguientes cultos y actividades:

a) Salida Procesional el Miércoles Santo, para exponer a la veneración pública las Sagradas Imágenes, como máximo exponente de nuestra vida de fe y hermandad.

b) Solemne Triduo durante la Cuaresma.

c) Solemne Vía Crucis, durante la Cuaresma que terminará con el besapié del Santísimo Cristo.

d) Solemne Triduo en honor de Nuestra Señora de los Dolores en Septiembre.

e) Asumir el compromiso de formación cofrade, principalmente de los componentes de la Junta de Gobierno, realizando cursillos, retiros u otros actos similares.

Artículo 11º: La Junta de Gobierno procurará que las Sagradas Imágenes salgan en procesión con el máximo decoro y esplendor, esforzándose en sobresalir en el aspecto de orden y responsabilidad.

Cuidará que las salidas procesionales vayan precedidas de un tiempo de oración, que predisponga a los cofrades a vivir la procesión en un clima de oración y de testimonio cristiano ante el pueblo.

Artículo 12º: En la organización de la procesión se tendrá muy en cuenta el respeto debido al lugar sagrado y a los elementos centrales del mismo: altar, sede, lugar de la reserva, etc.

En la preparación de los pasos se esforzará en mantener y potenciar el carácter sagrado del templo, no alterando el clima de silencio y oración de los recintos sagrados.

Artículo 13º: Si en caso de fuerza mayor (por impedirlo los elementos u otra causa), la cofradía tuviese que tomar la decisión de suspender la salida procesional, la Junta de Mesa tomará las resoluciones precisas. La decisión sobre una posterior salida se consensuará con el Consejo Local de Hermandades.

Artículo 14º: Para la celebración de actos, especialmente externos o fuera de los recintos sagrados no previstos en estos Estatutos, deberá solicitarse previamente autorización al Delegado Episcopal para Hermandades y Cofradías del lugar, a través del Consejo Local, con conocimiento del Secretariado Diocesano, los cuales acompañarán los informes que estimen oportunos al respecto.

CAPÍTULO CUARTO:

ADMISIÓN, OBLIGACIONES Y EXPULSIÓN DE HERMANOS.-

Artículo 15º: Podrán pertenecer a esta cofradía todos los fieles que lo deseen, de ambos sexos, que profesen la Religión Católica y lo soliciten a la Junta de Gobierno.

Artículo 16º: Obligaciones de los hermanos:

a) Aceptar y cumplir los presentes estatutos, y los acuerdos de Juntas de Gobierno y Cabildos.

b) Mantener un nivel básico de vida y práctica cristiana y de justicia y honradez ciudadana.

c) Asistir a cuantos cultos y actos se organicen, así como a los Cabildos que se convoquen si reúnen las condiciones para ellos.

d) Colaborar con el mantenimiento económico de la cofradía con una cuota voluntaria o la mínima fijada por la Junta de Gobierno.

Artículo 17º: Podrán causar baja por los siguientes motivos:

a) Por voluntad propia.

b) Por ser expulsado por la Junta de Gobierno, existiendo justa causa, de acuerdo con la norma del derecho y los Estatutos, debiéndose seguir el procedimiento establecido en el canon 316/2º.

c) Por ser expulsado cuando su conducta moral o ciudadana no corresponda al compromiso contraído, o cuando con su actuación esté perjudicando a la cofradía, desacreditando o entorpeciendo la labor de la Junta de Gobierno.

La expulsión será aprobada por mayoría absoluta de la Junta de Gobierno, oído el Director Espiritual.

Artículo 18º: Las mujeres, siempre que reúnan el conjunto de condiciones exigidas a cualquier otro miembro, pueden formar parte de los desfiles procesionales y participar en la vida global de la Cofradía, incluso en los Cabildos con voz y voto, y pudiendo ocupar cargo en la Junta de Gobierno.

Artículo 19º: La admisión de los hermanos deberá hacerse de acuerdo con el derecho y los Estatutos.

Artículo 20º: El derecho de voto corresponde a todos los hermanos/as, mayores de edad, con, al menos un año de antigüedad.

CAPÍTULO QUINTO:

ÓRGANOS DE GOBIERNO DE LA COFRADÍA:

Artículo 21º: La Hermandad estará regida por el Cabildo General y por la Junta de Gobierno.

CABILDO GENERAL:

Artículo 22º: El Cabildo General es la reunión de todos los hermanos que cumplan los requisitos señalados en los estatutos, constituido en órgano deliberante y consultivo, en posesión de plena soberanía, pero con la debida sujeción a los Estatutos y a cuantas disposiciones emanen de la autoridad eclesiástica.

Artículo 23º: El Cabildo General podrá ser ordinario, extraordinario y de elecciones.

Artículo 24º: Antes de la celebración de los Cabildos Generales Ordinarios y extraordinarios, la hermandad o cofradía confeccionará un censo de los hermanos con derecho a voto, por orden alfabético en el que se hará constar: apellidos y nombre del hermano, domicilio, fecha de nacimiento y fecha de inscripción en la hermandad o cofradía, que se hará público con 15 de antelación a la fecha prevista para la celebración del Cabildo. Los hermanos que no figuren en él creyendo tener derecho a ello, contarán con el plazo de los 5 primero días para presentar reclamación en la Secretaría de la hermandad.

En los Cabildos Extraordinario, que se tengan que realizar con carácter urgente, el censo válido será el utilizado en el último cabildo celebrado.

Artículo 25º: Los acuerdos de los Cabildos se tomarán por mayoría de votos.

Sólo podrán emitir su voto los hermanos presentes, salvo en los Cabildos de Elecciones, en los que se podrá emitir el voto por correo.

Artículo 26º: La convocatoria, forma de celebración y orden del día irán en relación a los temas de los cabildos a tratar, las notificaciones se hará personalmente por correo a todos los Hermanos con derecho a voto.

Artículo 27º: Todos los asuntos propios de la hermandad o cofradía, aunque sean de la competencia de los otros órganos de gobierno, podrán ser objeto de debate y de acuerdo del Cabildo General de hermanos.

Además será preceptivo el acuerdo del Cabildo para los siguientes actos:

a) Elegir a los miembros de la Junta de Gobierno.

b) Proponer la aprobación o modificación, si procede, de los Estatutos de la Hermandad o Cofradía.

c) Aprobar o modificar, si procede, el Reglamento de Régimen Interno de la Hermandad o Cofradía.

d) Aprobar, si procede, las cuentas de cada ejercicio y el presupuesto del ejercicio siguiente.

e) Aprobar, mediante presupuesto extraordinario, los gastos que no correspondan a las actividades ordinarias de la Hermandad.

f) Autorizar la adquisición, transmisión o gravamen de los bienes inmuebles u objetos de reconocido y elevado valor artístico, cultural, económico o afectivo, que constituyen o puedan constituir el patrimonio de la Hermandad o Cofradía, así como aceptar cualquier herencia o legado.

g) Aceptar donaciones, siempre que las mismas sean incondicionales y cuyo valor sea superior al importe de diez veces el salario mínimo interprofesional mensual establecido por el organismo civil competente y ratificar la aceptación de donaciones de valor inferior aceptadas por la Junta de Gobierno, siempre que las mismas sean incondicionales y no supongan una carga para la Hermandad o Cofradía.

h) Autorizar el ejercicio de acciones administrativas y judiciales en todos los órdenes jurisdiccionales.

i) Pedir autorización al Delegado Episcopal para las Hermandades y Cofradías para solicitar o aceptar cualquier título, condecoración u otras distinciones de carácter civil, así como para otorgar cualquier título honorífico.

Artículo 28º: Las actas levantadas en los Cabildos serán remitidas al Secretariado Diocesano de Hermandades y Cofradías por conducto ordinario en un plazo no superior a quince días.

Las actas serán aprobadas al finalizar el Cabildo. Para ello se formará una comisión que estará formada por el Director Espiritual, el Hermano Mayor, el Fiscal, el Secretario y tres interventores elegidos entre los hermanos presentes.

ÓRGANOS DE GOBIERNO DE LA COFRADÍA: CABILDO GENERAL ORDINARIO

Artículo 29º: El Cabildo General Ordinario se celebrará cada año dentro de los tres primeros meses y, al menos, tendrá por objeto:

a) Lectura del acta del último Cabildo celebrado.

b) Lectura y aprobación, si procede, de la memoria informativa de actividades.

c) Lectura y aprobación, si procede, del proyecto anual de actividades.

d) Aprobación, si procede, del estado de cuentas correspondiente y del resumen general de ingresos y gastos habidos; así como del presupuesto para el ejercicio siguiente.

e) Aprobación del acta del Cabildo celebrado

Artículo 30º: En los Cabildo Generales ordinarios será precisa, en primera convocatoria, la presencia del 10% de los hermanos con derecho a voto. En la segunda convocatoria el quórum será del 5%.

ÓRGANOS DE GOBIERNO DE LA COFRADÍA: CABILDO GENERAL EXTRAORDINARIO

Artículo 31º: El Cabildo General extraordinario se celebrará siempre que concurra cualquiera de estas circunstancias:

a) Cuando lo solicite el Director del Secretariado Diocesano o el Delegado Episcopal.

b) Cuando lo acuerde el Hermano Mayor con aprobación de la mayoría de la Junta de Gobierno o lo solicite la 3ª parte de la Junta de Gobierno.

c) Cuando lo soliciten por escrito dirigido al Hermano Mayor el 15% del número total de Hermanos con derecho a voto

Artículo 32º: En los Cabildos Generales extraordinarios será precisa, en primera convocatoria la presencia del 10% de los Hermanos con derecho a voto. En la segunda convocatoria el quórum necesario será del 5%. Además, cuando el Cabildo General extraordinario se celebre a petición de los Hermanos será precisa, tanto en primera como segunda convocatoria, la presencia de al menos el 75% de los solicitantes del mismo.

Artículo 33º: En los Cabildos Generales extraordinarios se tratarán en exclusiva los puntos establecidos en el orden del día de la convocatoria, no pudiéndose tratar ninguna otra cuestión.

ÓRGANOS DE GOBIERNO DE LA COFRADÍA: CABILDO GENERAL DE ELECCIONES.

Sección 1ª: Requisitos para que los Hermanos tengan derecho a sufragio activo.

Artículo 34º: Setenta días antes de la celebración del cabildo cada Hermandad confeccionará un censo electoral por orden alfabético en el que se hará constar: apellidos y nombre del elector, domicilio, fecha de nacimiento y fecha de inscripción en la Hermandad o Cofradía.

Copias de este censo deberán ser remitidas al Consejo Local y al Secretariado Diocesano.

Artículo 35º: El censo elaborado se hará público con dos meses de antelación a la fecha prevista para la elección. Los Hermanos que no figuren en él, creyendo tener derecho a ello, contarán con el plazo de los primeros 20 días para presentar reclamación en la secretaría de la Hermandad.

El censo definitivo se hará público en el tablón de la puerta de la Parroquia con un mes de antelación a la fecha prevista para la celebración del Cabildo, remitiendo las modificaciones sobre el censo inicial al Secretariado Diocesano y al Consejo Local para su conocimiento.

Sección 2ª: Requisitos para ser candidato a la Junta de Gobierno.

Artículo 36º: Para poder ser elegido miembro de la Junta de gobierno será preciso reunir, además de las cualidades y condiciones generales de hermano que se señale en los Estatutos, las siguientes:

a) Ser hermano, hombre o mujer, mayor de edad, con domicilio o residencia habitual donde pueda cumplir las obligaciones de su oficio y estar incluido con al menos dos años de antigüedad.

b) Ser Católico practicante, haber recibido el Sacramento de la Confirmación y distinguirse habitualmente por su vida cristiana, personal, familiar y social, así como por su vocación apostólica.

c) Estar capacitado y formado para ejercer la responsabilidad que la Iglesia le pide a los dirigentes seglares en los actuales momentos, según las orientaciones del Concilio Vaticano II y del Sínodo Diocesano del Año Jubilar 2.000.

d) Tener un auténtico espíritu cristiano y cofrade y estar en disposición de constante actualización participando en los cursos de formación cristiana que en el ámbito diocesano, local y parroquial se convoquen, así como capacidad de dialogo y actitud de trabajo en equipo.

e) Presentar si es de estado casado la partida de matrimonio canónico, así como una declaración de encontrarse en situación familiar regular.

Artículo 37º: Para poder ser candidato a Hermano mayor se deberán reunir los siguientes requisitos:

a) Tener cumplidos al menos 25 años y estar incluido en el censo con cinco años al menos de antigüedad en la misma.

b) Para poder ser elegido más de dos mandatos consecutivos, necesitará autorización del Delegado Episcopal para las Hermandades y Cofradías, quien, antes de resolver, recabará el informe del Director Espiritual, del Consejo Local y del Secretariado Diocesano.

Sección 3ª: Presentación de candidaturas.

Artículo 38º: Una vez hecho público el censo electoral, durante los diez días siguientes a su publicación, quedará abierta en la secretaría de la Hermandad, en horas hábiles de días laborables, la presentación de candidaturas para acceder a la Junta de Gobierno.

Artículo 39º: Las candidaturas se presentarán en lista cerrada y completa, encabezadas por el candidato a Hermano Mayor, sin expresión de los oficios que ocupará cada miembro.

Se aportará la documentación requerida en el art. 24 de todos los miembros que la componen, así como un informe del candidato a Hermano Mayor donde éste se responsabilice del cumplimiento de las condiciones establecidas en el derecho universal de la Iglesia y en este Estatuto para ser miembro de la Junta de Gobierno de todos los miembros de su candidatura.

Presentará un proyecto o programa de trabajo a desarrollar durante su mandato.

Artículo 40º: Cerrado el plazo de admisión, el director Espiritual en unión de la Junta de Mesa, en el plazo de 48 horas, revisarán y estudiarán las candidaturas presentadas, levantarán acta en el que harán constar la aceptación de todas las candidaturas, o en caso contrario y de forma motivada se harán constar las causas de impedimento para ser miembro de la Junta de Gobierno de alguno de los componentes de las candidaturas no admitidas.

Artículo 41º: Si no existiera causa de impedimento en ningún miembro de las candidaturas presentadas, la Junta de Mesa elevará las mismas, junto al acta levantada y el informe personal del Director Espiritual, al Director del Secretariado Diocesano, para solicitar su aprobación, en particular para el candidato a Hermano Mayor.

Artículo 42º: Si existiera impedimento para alguno de los miembros de las candidaturas presentadas, el Director Espiritual en unión de la Junta de Mesa, en el plazo de 48 horas, oirán al candidato a Hermano Mayor y al propuesto de exclusión.

Artículo 43º: Si el Director Espiritual en unión a la Junta de Mesa estimaren que existe la causa de impedimento, rechazarán la candidatura completa para que en el plazo de diez días sea reemplazado el candidato excluido, y si estimaren que la causa de impedimento no existe, elevarán la misma al Director del Secretariado Diocesano.

Artículo 44º: Contra esta decisión, el candidato excluido podrá interponer recurso, en el plazo de 48 horas, presentado ante el Consejo Local, siendo tramitado el mismo de manera urgente y directa, ante el Director del Secretariado, quien resolverá en el plazo de diez días, oídos el Director Espiritual, la Junta de Mesa y el Consejo Local.

Artículo 45º: contra la decisión del Director del Secretariado Diocesano cabe elevar recurso ante el Delegado Episcopal, que será interpuesto en el plazo de 48 horas ante el Director Espiritual quien elevará el mismo al Secretariado Diocesano para su curso. La resolución de este recurso será inapelable.

Artículo 46º: El interesado tiene derecho a que se le comuniquen, por escrito y de forma motivada, las razones por las que su candidatura no es admitida.

Artículo 47º: La Junta de Mesa, quince días antes de la elección, publicará en la Secretaría las candidaturas y enviará al Secretariado Diocesano la relación de las mismas.

Artículo 48º: El Director Espiritual y la Junta de Mesa, de forma solidaria, velarán para que todos los candidatos reúnan las condiciones prescritas.

Sección 4ª: Celebración del Cabildo de Elecciones.

Artículo 49º: Para la celebración del Cabildo de Elecciones serán requisitos indispensables:

a) Haber solicitado autorización para ello al Director del Secretariado Diocesano, al menos con treinta días de antelación a la fecha prevista, a través del Consejo Local, que informará si se han cumplido los requisitos previos necesarios.

b) Haber obtenido, por escrito, el permiso del Director del Secretariado Diocesano.

Artículo 50º:

a) La asistencia del Director Espiritual en los actos de constitución de la mesa y del escrutinio de los votos, con voz pero sin voto, es necesaria para la validez de la elección.

b) Será obligación del Director Espiritual velar por el fiel cumplimiento de estas normas, estando autorizado a suspender el cabildo si no se estuviese procediendo de forma ajustada a las mismas.

c) La asistencia del Director Espiritual sólo podrá ser suplida en caso necesario por aquella persona que designe el Delegado Episcopal.

Artículo 51º: La Junta de Mesa informará a todos los Hermanos de la Hermandad o Cofradía, con la debida antelación, y en plazo mínimo de 20 días, de cada convocatoria, de todo lo concerniente a la fecha de celebración del cabildo, lugar y hora, por citación personal en su domicilio, y podrá además anunciarlo a través de los medios de comunicación social.

Artículo 52º: Para la validez de la elección, el quórum de los electores que emitan su voto no podrá ser inferior al 20% de los hermanos que figuren en el censo.

Artículo 53º: Se constituirá la mesa electoral con un máximo de ocho horas y mínimo

de tres para la celebración del cabildo, contando con la presencia al menos de dos representantes de la Junta de Mesa y uno del Consejo Local.

Artículo 54º: Cada candidatura presentada podrá solicitar por escrito ante la Junta de Mesa la presencia en la misma de un representante, cuya única función será la de observar el desarrollo de las votaciones durante la celebración del cabildo. Las incidencias y observaciones que el mismo desee hacer constar, quedarán recogidas en el acta levantada al final del cabildo.

Artículo 55º: Se admitirá como modalidad de sufragio el voto por correo, por cuanto facilita la mayor participación de los que de otro modo no podrían hacerlo. Es facultativo en cada caso de las respectivas juntas de mesa de cada hermandad, que, de acordarlo así, lo harán constar en la correspondiente convocatoria y habilitarán los medios necesarios para hacer llegar a todos los hermanos las papeletas de las candidaturas presentadas.

Artículo 56º: El voto por correo lo podrán emitir aquellos que residan fuera de la población donde tiene su seda la hermandad o cofradía y los residentes en la población que prevean no poder hacerlo personalmente en el día, hora y lugar previstos, incluyendo en sobre cerrado fotocopia de su DNI, y dentro de éste sobre otro, también cerrado, con la candidatura a la que se vota. El sobre irá dirigido al director espiritual de la hermandad.

Artículo 57: El director espiritual entregará en el momento de proceder al escrutinio los sobres dirigidos al él por correo, para que se compruebe si los votantes están incluidos en el censo.

Cualquier anomalía denunciada ante la mesa del Cabildo y reproducida ante el Director del Secretariado Diocesano, que sea constatada tras el informe de la Junta de Mesa, del Consejo Local y del Director Espiritual, puede dar lugar a declarar nulo el voto emitido o nula la votación, y ordenar la repetición del Cabildo.

Artículo 58º: Terminada la votación, se procederá el escrutinio de los votos, computando para ello, los votos emitidos por correo y los votos depositados por los electores.

Cada elector sólo podrá votar a una de las candidaturas presentadas.

Se considerará elegida la candidatura que haya alcanzado la mayoría absoluta de los sufragios emitidos.

Artículo 59º: La primera convocatoria se considerará ineficaz cuando se de algunos de los casos siguientes:

a) Si no se alcanzara el quórum del 20%

b) Si ninguna de las candidaturas hubiera obtenido la mayoría absoluta de los sufragios.

La segunda convocatoria se celebrará en el plazo de un mes, teniendo como base el censo elaborado y siendo necesario un quórum del 10% de los hermanos que figuren en el mismo.

En segunda convocatoria, en todo caso, la elección sólo se hará sobre las dos candidaturas que obtuvieron mayor número de sufragios en la primera. En caso de empate en la primera, pasa a esta segunda convocatoria aquella cuyo candidato a hermano mayor sea de más antigüedad en la Hermandad, y si persistiera la igualdad será la candidatura cuyo candidato a hermano mayor sea de mayor edad.

Computado el resultado de la segunda convocatoria, resultará elegida la candidatura que alcance la mayoría, aunque sea simple. En caso de empate, se seguirá el criterio del apartado anterior.

Artículo 60º: Si la segunda convocatoria tampoco fuera eficaz, el Delegado Episcopal, nombrará un comisario que regirá la hermandad hasta el próximo Cabildo de Elecciones.

Las nuevas elecciones deberán celebrarse en el plazo mínimo de seis meses y máximo de un año.

Artículo 61º: Celebrado el Cabildo, hasta tanto el Delegado Episcopal para Hermandades no confirme la candidatura elegida con el nombramiento del hermano mayor y éste distribuya los cargos, no podrán éstos tomar posesión como miembros de la Junta de Gobierno. Mientras tanto, la Junta de mesa de la Junta de Gobierno cesante o Junta Gestora se hará cargo de la administración ordinaria de la Hermandad, y se abstendrá en ese tiempo intermedio de tomar decisiones importantes que puedan condicionar el futuro de la Hermandad.

Artículo 62º: Recibido el decreto del Delegado Episcopal para las Hermandades por el que se nombra el hermano mayor, se convocará a la nueva Junta de Gobierno ante la cual y el director espiritual, tomará posesión y jurará el cargo. Acto seguido el hermano mayor comunicará la distribución de los cargos que haya dispuesto entre los miembros de la Junta; y éstos ante el director espiritual y el hermano mayor, prestarán el juramento de cumplir fielmente sus oficios, según la fórmula prescrita en los estatutos.

Artículo 63º: La nueva Junta de Gobierno comunicará al Consejo Local y al Secretariado Diocesano la fecha de la toma de posesión y la distribución de los cargos.

ÓRGANOS DE GOBIERNO DE LA COFRADÍA: LA JUNTA DE GOBIERNO

Artículo 64º: La Junta de Gobierno, órgano colegiado elegido en Cabildo convocado al efecto, tendrá un período de mandato de cuatro años desde la fecha de su elección, constituyéndose en órgano deliberante y ejecutivo para dirigir, administrar y gobernar la Hermandad.

Artículo 65º: Las atribuciones de la Junta de Gobierno, su número y composición se determinará en estos Estatutos.

Artículo 66º: Ningún miembro de la Junta de Gobierno podrá pertenecer simultáneamente a la Junta de otra Hermandad, ya sea de Penitencia, Sacramental o de Gloria, con el fin de asegurar su máxima dedicación.

Artículo 67º: Los cargos de la Junta de Gobierno se denominarán:

– Hermano Mayor, Vice-hermano Mayor, Secretario, Fiscal, Mayordomo, Tesorero y cincoVocales. Nadie podrá acumular en su persona más de un oficio.

Artículo 68º: El Hermano Mayor preside la Hermandad y la representa conforme a derecho tanto canónico como civil.

No podrá ocupar cargo directivo en partidos políticos u organizaciones sindicales, ni ser cargo público en el ámbito nacional, autonómico, provincial o local.

Artículo 69º: Si existiera justa causa o grave crisis en la Hermandad, el Hermano Mayor podrá ser removido de su cargo por el Delegado Episcopal, no sin antes oír al propio Hermano Mayor, a la Junta de Gobierno, a la Junta Permanente del Consejo Local y al Secretariado Diocesano.

Artículo 70º: Como preceptivas deberán existir las vocalías de Formación y Caridad.

La vocalía de formación será la responsable de la formación básica y permanente de los hermanos de la Hermandad, sobre todo de los componentes de la Junta de Gobierno, arbitrando los medios necesarios para ello, desarrollando en coordinación con el Director Espiritual las normas que en este sentido emanen de la autoridad eclesiástica, así como de las directrices que dicten los Consejos Locales y el Secretariado Diocesano.

La vocalía de caridad, velará para que la acción socio-caritativa de la hermandad tenga la calidad y eficacia que lo corresponde e impulsará el ejercicio de la caridad y el servicio a los pobres, como elemento constitutivo de toda comunidad cristiana, acogiendo las directrices y orientaciones emanadas del Concilio Vaticano II y del Sínodo Diocesano del Año Jubilar 2.000, desarrollando en coordinación con el Director Espiritual las norma y programas que en este sentido emanen de la autoridad diocesana.

Artículo 71º: La Junta de Gobierno se reunirá:

a) En sesión ordinaria al menos cada dos meses para ocuparse de los asuntos de su cometido. En estas sesiones, además de los temas a tratar, no podrán faltar: preces, acta, revisión de acuerdos tomados, estado de cuentas y preces finales.

b) En sesión extraordinaria:

– Cuantas veces lo crea necesario el Hermano Mayor, para resolver los asuntos que así lo exijan por su importancia e interés para la hermandad.

– Cuando lo estime necesario el Director Espiritual o la Junta de mesa.

– Cuando lo solicita la tercera parte de la Junta de Gobierno.

c) En los casos establecidos en los dos últimos apartados, será convocada por el hermano mayor en el plazo de siete días.

Artículo 72º: En el seno de la Junta de Gobierno funcionará una Junta de mesa, constituida por el Director Espiritual, Hermano Mayor, Vice-Hermano Mayor, Secretario, Fiscal, Mayordomo y Tesorero. Será preceptiva su actuación desde la convocatoria del Cabildo de Elecciones hasta la toma de posesión de la Junta de Gobierno elegida.

Artículo 73º: Cuando por cualquier motivo sea cesado o renuncie la Junta de Gobierno, durante el período transitorio hasta la celebración del nuevo Cabildo, corresponderá la administración ordinaria de la Hermandad a un Comisario, nombrado por el Delegado Episcopal, oído el Director Espiritual, el Consejo Local y el Secretariado Diocesano, quien designará a su Junta Gestora que deberá ser ratificada por el Delegado Episcopal para las Hermandades y Cofradías, limitándose su actuación a celebrar los actos de culto interno y suspendiéndose todos los actos de culto externo y sociales.

Artículo 74º: En las salidas procesionales la función de los miembros de la Junta de Gobierno debe ir dirigida a la organización, dirección y control de la procesión. Cuidando que sea ejemplo de seriedad, recogimiento y oración, motivo por el que ocuparán los lugares que se designen en el Reglamento de Régimen Interno; En ningún caso, el Hermano Mayor, Vice-Hermano Mayor y el Fiscal podrán ser capataz, cargador o costalero de los pasos de su hermandad.

Artículo 75º: Durante su mandato, el Hermano Mayor, después de oír a la Junta de Mesa, exclusión hecha del interesado, podrá cambiar de oficio a cualquiera de los miembros de la Junta de Gobierno.

Artículo 76º: En ocasiones de mayor gravedad, de manera motivada, oído el director espiritual y con la autorización de al menos dos tercios de la Junta de Gobierno, podrá cesar a alguno de sus miembros. El cese será efectivo una vez ratificado por el Delegado Episcopal para las Hermandades y Cofradías.

Artículo 77º: Si se produjera una vacante de la presidencia de la Hermandad, el Vice-Hermano mayor ocupará su lugar, y, en el plazo de un mes convocará a la Junta de Gobierno, para, entre los que de ellos cumplan los requisitos, proceder a la elección del nuevo Hermano Mayor.

a) Ratificado el nombramiento por el Delegado Episcopal para las Hermandades y Cofradías, el nuevo Hermano Mayor, tomará posesión y formará su Junta de Gobierno con los que ya son miembros de la misma.

b) Esta Junta completará el tiempo restante del mandato hasta la nueva convocatoria del Cabildo de Elecciones.

Cuando, por cualquier causa de fuerza mayor, la presidencia de la Hermandad quedara temporalmente incapacitada, el Vice-Hermano asumirá el oficio de hermano mayor hasta que se restablezca la normalidad o se agote el mandato.

A falta de Vice-Hermano mayor asumirá el oficio el miembro de la Junta de Gobierno más antiguo en la hermandad, y a igual antigüedad, el de mayor edad.

Cuando quedara vacante algún oficio de la Junta de Mesa o de la vocalías preceptivas, el hermano mayor, oído el Director Espiritual y la Junta de Mesa, deberá proveer, a la mayor brevedad, con otros miembros de la Junta de Gobierno, dando cuenta al Director del Secretariado Diocesano.

Cuando faltaran miembros en la Junta de Gobierno para completar las vacante, el Hermano Mayor, podrá cubrirlas, oídos el directos espiritual y la Junta de Mesa, con otros hermanos de la Hermandad que cumplan los requisitos previstos para ser miembros de la Junta de Gobierno, dando cuenta al Delegado Episcopal para las Hermandades y Cofradías para la ratificación del nombramiento.

CAPÍTULO SEXTO:

COMPETENCIA DE LOS CARGOS DE LA JUNTA DE GOBIERNO.

Artículo 78º: El Hermano Mayor ostentará la representación legal de la Hermandad en los distintos organismos en que esté encuadrada y en los actos religiosos y públicos a los que fuera invitada.

Será el portavoz y mediará y efectuará gestiones que emanen de la Junta de Gobierno en nombre y a favor de la cofradía. Autorizará con su firma la documentación, libros, actas, cuentas, inventarios y cuantos escritos lo necesitaran.

Presidirá todas las reuniones, utilizando con estricta justicia e imparcialidad el voto de calidad que posee para resolver los empates en las votaciones.

Supervisará el desarrollo de las actividades de los distintos miembros de la Junta, exigiéndoles el cumplimiento de su cometido.

Podrá delegar en el Vice-Hermano mayor las funciones que estime convenientes, así como asignar misiones concretas a los vocales.

Artículo 79º: El Vice-Hermano Mayor sustituirá al hermano mayor en caso de cese antes del plazo fijado en estos estatutos, enfermedad o ausencia asumiendo las mismas funciones descritas anteriormente.

Artículo 80º: El Mayordomo tendrá a su cargo la conservación del patrimonio de la hermandad, siendo responsable de los mismos, menos en caso de robo o incendio debidamente justificado.

Cuidará de la celebración de los cultos que se ordenen en los Estatutos u otros que se realicen con la aprobación de la Junta de Gobierno.

Será responsable del arreglo de altares y pasos y organizará la procesión, la cual, una vez en marcha, entregará al Hermano Fiscal.

Poseerá un inventario general de la Hermandad, que al cesar en su cargo, entregará a su sucesor bajo acta que firmarán ambos además del Secretario y el Hermano Mayor.

Artículo 81º: El Fiscal velará por el exacto cumplimiento de los Estatutos y de cuantos acuerdos se tomen Juntas y cabildos.

Revisará todas las cuentas y el libro de caja que firmará si está conforme. Tendrá copia del inventario, recibirá por escrito todas las denuncias que sobre miembros de la Junta o Hermanos existan, las cuales deberá exponer a la consideración y conocimiento de la Junta de Gobierno. Será el maestro de ceremonia de la hermandad e igualmente en la salida procesional, una vez en marcha el cortejo será responsable del mismo.

Igualmente será responsable de la organización de los actos de carácter formativo y cultural que organice la cofradía.

Artículo 82º: El Secretario tendrá a su cargo el archivo general de la cofradía, registro de hermanos, libros de actas, registro de correspondencia y copia del inventario general.

Fijará el orden del día de todas las reuniones de acuerdo con el Hermano Mayor, y citará a las mismas.

Dará cuenta a la Junta de Gobierno de cuantas comunicaciones, correspondencia, y documentos deban conocerse. Levantará acta de todas las reuniones dando fe de los acuerdos que en ella se tomen, así como redactar cuantos documentos emanen de la misma.

Redactará la memoria anual de actividades, y extenderá los recibos de las limosnas aportadas voluntariamente pasándolos a tesorería para su firma y cobro.

Autorizará con su firma todos los trámites que procedan de secretaría y aquellos que lo precisen irán sancionados con el visto bueno del Hermano Mayor.

Artículo 83º: El Tesorero será el administrador de la cofradía, tendrá como obligación hacer efectiva todas la s cuentas que lleven el visado del Hermano Mayor y conforme de Mayordomía. Firmará todos los documentos de carácter fiscal o contable, redactará trimestralmente las liquidaciones que se efectúen con el señor cobrador.

Dará cuenta a la Junta de Gobierno de la contabilidad llevando riguroso control de la misma en el libro de tesorería. Custodiará los fondos de la cofradía y efectuará los cobros y pagos necesarios, respondiendo de todas las cantidades de ingresos y gastos que por cualquier concepto tenga la cofradía, salvo en caso de robo o incendio debidamente justificado.

Artículo 84º: Los Vocales colaborarán dentro de la Junta de Gobierno en las misiones que les sean encomendadas o en las que reciban delegadas de cualquiera de los cargos enumerados, asistiendo a las Juntas con voz y voto.

CAPÍTULO SÉPTIMO:

ADMINISTRACIÓN DE BIENES:

Artículo 85º: La Hermandad administrará los bienes que posea de conformidad con lo establecido en el Libro V del Código de Derecho Canónico (de los Bienes temporales de la Iglesia), y en estos Estatutos, así como a tenor de las demás normas y disposiciones que emanen de la Autoridad Diocesana.

Artículo 86º: La Hermandad contará con un Consejo de Asuntos Económicos que, conforme a los Estatutos ayude al Tesorero en el cumplimiento de su función. Este Consejo estará formado al menos por dos Consejeros que serán miembros de la Junta de Gobierno. En defecto de norma el Consejo estará formado por el Fiscal y el Vocal de Caridad.

Artículo 87º: La Hermandad hará un presupuesto que, con carácter anual, incluirá la totalidad de ingresos y gastos previstos.

Artículo 88º: El periodo presupuestario comprenderá desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre.

Artículo 89º:

a) En el mes de abril de cada año se remitirán por triplicado y por cauce ordinario, el estado de cuentas y balance anual que, acompañado del informe que adjuntara el Consejo Local recabará la aprobación del Director del Secretariado Diocesano.

b) En las mismas fechas se remitirán al Secretariado Diocesano la memoria informativa con el número de cofrades existente, altas y bajas producidas en el ejercicio, y el programa de actividades desarrolladas durante el mismo, así como el inventario de bienes inmuebles y muebles actualizado.

Artículo 90º: La Hermandad deberá tener legalizados a efectos civiles los títulos de propiedad de los bienes inmuebles, con la debida inscripción en el registro de la propiedad, para lo que será preciso estar inscrita en el Registro de Asociaciones Religiosas del Ministerio de Justicia.

Artículo 91º: Los fondos económicos estarán depositados en cuenta bancaria a nombre de la propia Hermandad. Para hacer uso de estos fondos serán necesarias la firma del Hermano Mayor y del Tesorero.

Artículo 92º: Para el cumplimiento del compromiso caritativo y social que exige la aplicación de la constitución sinodal del Año Jubilar 2000, sobre “la Iglesia y los pobres”, esta Hermandad destinará una cantidad no inferior al 10% de los ingresos anuales a obras benéficas y sociales. Este capítulo deberá siempre constar en los presupuestos y en la rendición de cuentas. Estas actividades se procurarán realizar en cooperación con Cáritas y bajo el visto bueno del Director Espiritual.

Si hubiese un Hermano de la cofradía en situación precaria, se atenderá dicho caso con prioridad a cualquier otro.

Artículo 93º: La Cofradía aportará el 10% de los ingresos netos al Fondo Diocesano de Solidaridad. Como signo de solidaridad con los pueblos más pobres de la tierra, la Hermandad destinará el 0,7% de sus ingresos netos a la ayuda del tercer mundo. Estos ingresos netos se obtendrán deduciendo del total de gastos soportados de los ingresos computables habidos.

Artículo 94º: Se necesitará la aprobación expresa del Delegado Episcopal para las Hermandades previo presupuesto presentado con anterioridad y aprobación del cabildo de hermanos, toda operación económica, tanto de adquisición como de enajenación, que supere la cantidad equivalente al importe de 50 veces el salario mínimo interprofesional mensual establecido por el organismo civil competente. La misma aprobación será necesaria para la aceptación de donaciones, herencias y legados cuyo valor sea superior al importe de 20 veces dicho salario mínimo

Artículo 95º: Los fondos de la Hermandad solo podrán destinarse a actividades propias de la misma siendo imposible destinarlos a otras actividades.

CAPÍTULO OCTAVO:

DISPOSICIONES FINALES:

Artículo 96º: La Cofradía no otorgará cargos honoríficos, salvo en casos excepcionales, y en ningún caso a persona que ocupe cargo político a cualquier nivel. Dichos nombramientos se otorgarán a propuesta de la Junta de Gobierno, siendo imprescindible la aprobación del Delegado Episcopal para Hermandades y Cofradías.

Artículo 97º: Se faculta a la Junta de Gobierno para establecer carta de Hermandad con otras hermandades, si concurrieran títulos de gratitud, ayudas o prestaciones, que simbolicen un espíritu fraternal y desinteresado ambiente cofradiero.

Artículo 98º: La extinción de la Hermandad así como el destino de sus bienes y derechos patrimoniales, se regula por el derecho universal de la Iglesia.

Artículo 99º: Las cuestiones que no se hayan previsto en los presentes Estatutos y cuya resolución sea inmediata serán resueltas por la Junta de Gobierno. Para las relacionadas con el derecho canónico vigente se estimarán como preceptos obligatorios cuantos emanen y contengan dichas disposiciones.

Medina Sidonia, 5 de agosto de 2.003

Festividad de Santa María La Mayor.

Están las firmas del Hermano Mayor, Secretario, Fiscal y Director Espiritual.

REGLAMENTO DE RÉGIMEN INTERNO

CAPÍTULO I – TITULARES, ESCUDO, INSIGNIA Y HÁBITO DE LA HERMANDAD.

Art. 1. Los Sagrados Titulares de nuestra Hermandad son el Santísimo Cristo de la Reconciliación y Paz y Nuestra Señora de los Dolores, cuyas imágenes se veneran en Capilla propia de la Iglesia Parroquial de San Juan de Dios. (Art. 1 de los Estatutos Generales). Representa el momento narrado en los Evangelios canónicos de la Expiración de Cristo antes de morir y la Stma. Virgen dolorosa ante la muerte de su hijo.

Art. 2. El Escudo, distintivo de nuestra Hermandad, es una cruz enmarcada en una corona de espinas, sobre la cruz se representan tres clavos y una espada.

Art. 3. La Insignia, que representa a la Hermandad es un guión o estandarte sobre un asta rematada en Cruz, de terciopelo morado y en cuyo centro lleva bordado el escudo de la hermandad.

Art. 4. La Medalla, con el escudo calado de la Hermandad y cordón trenzado, y es el distintivo que deben ostentar los Hermanos en todos los actos de culto teniendo las siguientes características:

– Medalla y cordón dorados para el Hermano Mayor.

– Medalla plateada y cordón morado para los miembros de la Junta de Gobierno.

– Medalla plateada y cordón morado y blanco para el resto de Hermanos.

Art. 5. El Hábito, distintivo de la Hermandad lo forman: túnica morada con antifaz del mismo color y escudo bordado en este, cíngulo color dorado, guantes blancos y zapatos negros. Todos los Hermanos que participen en la Estación de Penitencia habrá de hacerlo con el hábito anteriormente descrito a excepción de los niños pequeños que en lugar de antifaz podrán llevar pañuelo en la cabeza y escudo en el pecho. Así mismo se prohíbe lucir cualquier otro distintivo ajeno al atuendo descrito en estas reglas, salvo la Medalla de la Corporación.

Las Mantillas vestirán de luto riguroso con mantilla y peineta, justo delante del paso de la Santísima Virgen portando vara con escudo de la Hermandad.

Las personas que por sus méritos y honores, la Junta de Gobierno invite a la Estación de Penitencia, se integrarán en sendas ante-presidencias que se colocarán, bien delante del Director Espiritual y los acólitos que acompañen a cada uno de los Sagrados Titulares o en otro lugar idóneo que determine la Junta de Gobierno. Los invitados de estas presidencias habrá de vestir de gala o etiqueta o con la túnica de la corporación que representa, según proceda. (Art. 18 de este Reglamento).

CAPÍTULO II – CULTOS INTERNOS.

Art. 6. El Culto público, es el distintivo especial de la Corporación, mas este culto no queda reducido únicamente a la procesión y a los actos especiales que, con ocasión de la Semana Santa o de la Festividad de los Titulares se celebren una vez al año, sino que debe extenderse a lo largo del ejercicio cofrade anual de manera que mantenga vivo el espíritu de los hermanos.

Art. 7. Las fechas en que esta Hermandad celebra la fiesta de cada uno de sus Sagrados Titulares quedan establecidos según el siguiente calendario:

– Solemne Triduo con los ejercicios piadosos tradicionales, celebración de la Eucaristía y predicación homilética, se celebrará el Domingo Tercero de Cuaresma, en cuya ocasión se invita a todos los Hermanos a cumplir religiosamente con el precepto tradicional de Pascua.

Art. 8. La Hermandad organizará en colaboración con la Parroquia Solemne Via-Crucis con la imagen del Stmo. Cristo de la Reconciliación y Paz, el Lunes Cuarto de Cuaresma por las calles de la Feligresía de San Juan de Dios y finalizando con Devoto Besapié.

Art. 9. Como preparación espiritual para la Salida Procesional, se celebrará la Santa Misa con todos los Hermanos, especialmente los que vayan a participar en ella, en la que el Director Espiritual de la Hermandad recordará a todos el significado del acto y el modo digno y adecuado de realizarlo, a ser la referida estación de Penitencia el acto de culto más importante que realiza la Hermandad, y procurando que los factores externos dela procesión, apoyen y honren la manifestación del Misterio de Cristo a la Luz de Evangelio.

Art. 10. Coincidiendo con la Festividad de Nuestra Señora de los Dolores el 15 de septiembre, se dedicará Solemne Triduo en su honor los días viernes, sábado y domingo más cercanos a dicha fecha. El domingo, día último de Triduo habrá Devoto Besamanos a la Virgen.

Art. 11. El ocho de marzo, la Hermandad se unirá corporativamente a los Cultos que la Parroquia celebra con motivo de la festividad de San Juan de Dios.

Art. 12. El Mayordomo y Fiscal, con la aprobación del Director Espiritual, vigilarán que los actos de cultos y litúrgicos se realicen con la mayor estética y dignidad, y acorde con la liturgia.

Art. 13. Todos los años en noviembre se ha de celebrar una Misa en sufragio de los Hermanos fallecidos durante el mismo.

CAPÍTULO III. CULTOS EXTERNOS.

Art. 14. La Estación de Penitencia es el acto de culto más importante que realiza la Hermandad. Por consiguiente los hermanos, en especial la Junta de Gobierno, han de poner el máximo empeño en que el propio culto de los Sagrados Titulares sea el que ocupe la parte más importante de la procesión y que todos los demás elementos que la integren queden supeditados al mismo.

Art. 15. La Estación de Penitencia anual de los Sagrados Titulares de esta Hermandad, es una solemne rogativa en la que los cofrades recorren el itinerario procesional establecido, según la costumbre de nuestro pueblo, para estimular la devoción de los fieles, conmemorar los beneficios de Dios, darle gracias por ello e implorar el auxilio Divino.

Art. 16. Previamente a organizarse la procesión, la Junta de Gobierno de acuerdo con el Director Espiritual de la Hermandad, organizará los actos litúrgicos adecuados para la predisposición inmediata del espíritu de conversión con que los hermanos deben participar en la misma y recordará a todos los hermanos el significado del acto y el modo digno de realizarlo; a su vez el Mayordomo, una vez dada las consignas oportunas, hará entrega de la Procesión al hermano Fiscal. Toda vez que la procesión ha de constituir una catequesis plástica para el pueblo, que ve representado en sus Sagrados Titulares, los principales Misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

Todos los participantes en el Cortejo, prestarán especial atención a las consignas e indicaciones del hermano Fiscal y demás organizadores auxiliares de la procesión y sobre todo, la digna manifestación de su fe, que sirva de ejemplo a cuanto nos acompañen o contemplen.

Art. 17. La Junta de Gobierno, determinará el horario e itinerario de la procesión conforme a las normas vigentes.

Art. 18. Las personas que por sus méritos y honores, la Junta de Gobierno invite a la Estación de Penitencia, se integrarán en sendas ante-presidencias que se colocarán, bien delante del Director Espiritual y los acólitos que acompañen a cada uno de los Sagrados Titulares o en otro lugar idóneo que determine la Junta de Gobierno. Los invitados de estas presidencias habrá de vestir de gala o etiqueta, o con la túnica de la corporación que representa, según proceda.

Todos los Hermanos vestirán el hábito de la Hermandad completo, a tenor con el Art. 5 de este Reglamento. Quedan autorizados a ir descalzos los hermanos que lo deseen.

Los Hermanos cofrades y demás fieles que deseen acompañar a las Sagradas Imágenes sin vestir el Hábito de la Hermandad, lo harán inmediatamente detrás de los pasos. Se les recomienda el debido recogimiento y modestia.

Art. 19. Si por alguna circunstancia no pudiera efectuarse el desfile procesional, el Director Espiritual con la Junta de Gobierno se dirigirán a los hermanos dentro del templo, se leerá el acta por el cual se toma dicha decisión, seguidamente se rezará el Devoto Via-Crucis, con asistencia de todos los cofrades. Quedando las Imágenes de los Sagrados Titulares expuestas, en sus pasos procesionales a la pública veneración de los cofrades y devotos, hasta la hora que estime oportuna la Junta de Gobierno.

Ningún Hermano que realice la estación de penitencia, abandonará el cortejo penitencial bajo ningún concepto, a excepción de causa física o fisiológicas, que lo justifiquen y siempre con la autorización del jefe de filas, el cual se lo comunicará al Hermano Fiscal.

Art. 20. Para poder realizar la Estación de Penitencia los Hermanos deberán sacar el

control de salida que se les proporcionará en la secretaría de la casa Hermandad, en los días que se señale para ello, previo abono de la limosna que igualmente se determine. En todo caso, es condición indispensable para tomar parte en la Estación de Penitencia, el estar al corriente en el abono de los donativos trimestrales. La Junta de Gobierno, dispondrá, salvaguardando la antigüedad, derechos adquiridos y preferencia de los Hermanos, todo lo necesario para el mejor desarrollo de la procesión, nombrando al efecto los cargos de apoyo que sean necesario para el buen gobierno de la Cofradía en la estación de penitencia y asignando los últimos tramos de Hermanos por lista nominativa.

Art. 21. La procesión podrá suspenderse cuando por razones adversas, climatológica, socio-políticas o cualquier otra causa grave, así lo decida la Junta de Gobierno al efecto convocada, por mayoría simple de votos.

Si en el transcurso del itinerario procesional, surge alguna de las causas de suspensión previstas en el apartado anterior, el Hermano Fiscal previa consulta con el Hermano Mayor, adoptará la decisión que estime más conveniente a favor de la Hermandad.

Art. 22. La Junta de Gobierno, determinará el acompañamiento musical de la procesión, que será de banda de música para cada paso, determinando las piezas que hayan de interpretar durante el recorrido de la misma con marchas acordes al carácter de la Hermandad.

Art. 23. La Hermandad asistirá corporativamente a la procesión del Corpus-Christi.

Siguiendo loable costumbre, la Hermandad será representada por Hermanos que vistan hábito completo en número no inferior a tres ni superior a cinco, pudiendo participar también las mantillas escoltando al Hermano Mayor en las restantes procesiones de la localidad. En las procesiones de Gloria, se tendrá en cuenta lo anterior pero vistiendo de gala.

CAPÍTULO IV – BAJAS.

Art. 24. Los Hermanos causarán baja en la Hermandad:

– A su fallecimiento.

– Cuando lo solicite por escrito a la Junta de Gobierno.

– Si apostatasen dela fe Católica.

– Por acuerdo de la Junta de Gobierno, conforme a las normas de las Reglas y Estatutos.

– Si públicamente realizara manifestaciones contrarias al espíritu y vocación cristiana de la Hermandad. (Art. 17 de los Estatutos)

CAPÍTULO V – SANCIONES.

Art. 25. El incumplimiento grave y reiterado de las obligaciones establecidas en los Estatutos y Reglamento que lo desarrollen, podrá dar lugar a la apertura de un expediente disciplinario y a la posible imposición de una sanción justa, si el Hermano, una vez advertido por la Junta de Gobierno, no rectifica su fallo dentro de un plazo prudencial.

Art. 26. Si transcurrido dicho plazo el Hermano en cuestión persiste en su actitud negativa, la Junta de Gobierno adoptará el acuerdo que proceda, según la gravedad de la infracción cometida, conforme a lo dispuesto en estas reglas.

Art. 27. Las sanciones que puede imponer la Junta de Gobierno son:

a. Amonestación verbal o escrita.

b. Suspensión temporal de los derechos contemplados en los Estatutos y Reglas, por un año como máximo.

c. Baja definitiva en la Hermandad.

Art. 28. No se podrá imponer sanción alguna por la Junta de Gobierno sin la previa instrucción de un expediente disciplinario, inspirado en la caridad cristiana. Para el cual se habilitará un instructor y un secretario entre los miembros de la Junta de Gobierno.

Art. 29. Los Instructores del expediente, tras examinar los hechos constitutivos de sanción y recabar los datos pertinentes, procederán a la redacción de un pliego de cargos, del que dará traslado al expedientado para que lo conteste dentro de un plazo prudencial de un mes, desde la fecha de la recepción. Para que si lo desea pueda el encausado formular en su descargo cuanto estime oportuno.

Art. 30. A la vista del pliego de descargo o transcurrido el plazo sin que éste se haya presentado, la Junta de Gobierno, con la propuesta que eleven los Instructores, acordará la sanción pertinente o el sobreseimiento de las acusaciones, previo informe del Fiscal.

Art. 31. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, a todo cofrade que durante dos años consecutivos no haya satisfecho el pago de sus donativos, se le advertirá, por escrito, para que se ponga al día en el plazo razonable de un mes a partir de la notificación, so pena de causar baja definitiva en la Hermandad, sin necesidad de abrir expediente disciplinario.

Art. 32. En cualquier momento, el arrepentimiento sincero del Hermano infractor podrá provocar la anulación del expediente, si el comportamiento o los hechos posteriores confirman que ha corregido su actitud. Cuando la sanción impuesta sea la expulsión del hermano se estará a lo dispuesto en el art. 17 de los Estatutos.

CAPITULO VI – JUNTA DE GOBIERNO.

DEL HERMANO MAYOR.

Art. 33. El Hermano Mayor en la Estación de Penitencia presidirá delante del paso del Titular que la Junta de Gobierno determine.

• En los Cultos internos que realice la Hermandad, y a los cuales asista la Junta de Gobierno corporativamente, presidirá la Crujía.

• En las Sesiones de Gobierno de la Corporación, bajo cuya autoridad se celebran dichas sisones, votará siempre en último lugar. Si se produjera empate, podrá hacer uso del voto de calidad.

• Por propia iniciativa, podrá bajo su responsabilidad y de acuerdo con la Junta de Mesa, suspender la sesión de cualquier órgano de gobierno que, a su entender, se estuviese alterando el buen orden de la sesión. Igualmente, podrá retirar el uso de la palabra a cualquier hermano si este abusara de tal derecho o estimara que el asunto en cuestión ha quedado suficientemente debatido.

DEL VICE-HERMANO MAYOR.

Art. 34. Presidirá la Estación de Penitencia, delante del Titular que el Hermano Mayor no presida.

• En los Cultos internos que organice la Hermandad, y a los cuales asista corporativamente la Junta de Gobierno, siempre se posesionará a la derecha del Hermano Mayor.

DEL HERMANO MAYORDOMO.

Art. 35. En la Estación de Penitencia, se posesionará en el lugar que le solicite la Junta de Gobierno.

• En los Cultos internos que organice la Hermandad, y a los cuales asista corporativamente la Junta de Gobierno, siempre se posesionará a la izquierda del Hermano Mayor.

DEL HERMANO FISCAL.

Art. 36. Antes de iniciarse la Estación de Penitencia, recibirá del Hermano Mayordomo todo el cuerpo de la procesión y la dirigirá en todo su recorrido.

• En los Cultos internos que organice la Hermandad y a los cuales asista corporativamente la Junta de Gobierno, actuará de maestro de ceremonias.

• En la Estación de Penitencia, se posesionará de forma estratégica, para el mejor gobierno y organización de la Hermandad.

DEL HERMANO SECRETARIO.

Art. 37. En la Estación de Penitencia, portará el Libro de Reglas en la ante presidencia, del paso del Titular que se le designe por parte de la Junta de Gobierno.

• En los Cultos internos que organice la Hermandad o a los cuales asista corporativamente la Junta de Gobierno, portará el Libro de Reglas, (el cual contendrá los Estatutos y Reglamentos Internos de la Hermandad).

DE LOS VOCALES.

Art. 38. Los Vocales son designados por el Hermano Mayor, su número será de cinco y tendrán a su cargo la coordinación y dirección de las vocalías que tengan asignadas. Le corresponderá proponer a la Junta de Gobierno, cuantas iniciativas y proyectos se consideren de interés en el seno de sus respectivas vocalías, así como dará cuenta al citado órgano de aquellos asuntos ya ultimados y de los que se encuentren en fase de elaboración.

Art. 39. En la primera sesión que celebre la Junta de Gobierno, tras su constitución o renovación, propondrá los miembros de la Junta de Gobierno que se van a integrar en cada vocalía.

Art. 40. Las obligaciones de los Vocales en general son estas:

• Asistir puntualmente a los actos de gobierno, a las funciones de culto, procesiones, etc, estimulando con el ejemplo a los demás3

• Participar en las Juntas de Gobierno y Cabildos de la Hermandad, en los que gozan de voz y voto y en cuantos actos concurra capitularmente la Junta de Gobierno.

• Formarán parte de las distintas comisiones que se les designe por la Junta de Gobierno.

• Asistirán a cualquier acto público en la Hermandad tuviere precisión de estar representada.

DE LA JUNTA EN GENERAL.

Art. 41. Ningún miembro de la Junta de Gobierno, podrá ser comisionado para representar a la Hermandad en cualquier acto de significado matiz político. Tampoco asumirá la representación de la misma, ni actividad o comisión oficial alguna, sin previo conocimiento y anuencia de la Junta de Gobierno, de cuya autoridad depende todos y cada uno de los hermanos.

Art. 42. La Hermandad espera y exige de todos y cada uno de los miembros de la Junta de Gobierno vivo interés, decidida voluntad y eficacia en su actuación, para engrandecimiento y provecho espiritual de la misma y para ejemplaridad de todos los hermanos cofrades y confidencialidad de las decisiones y deliberaciones tomadas.

CAPÍTULO VII – CABILDOS.

Art. 43. Agotados los asuntos incluidos en el orden del día, se abrirá un turno de ruegos y preguntas, de cuyos derechos podrán hacer uso todos los hermanos presentes con derecho a voto. Al finalizar, el Hermano Mayor, levantará la sesión volviéndose a levar las preces de costumbre.

CAPÍTULO VIII – OTROS OFICIOS

DE LA CAMARERA

Art. 44. La Camarera de la Santísima Virgen es la Hermana, mayor de edad, y con dos años al menos de antigüedad en la Hermandad, que a juicio de la Junta de Gobierno sea merecedora de este cargo.

Art. 45. La Camarera tiene por misión cuidar del ajuar de la Stma. Virgen y colaborar con el vestidor.

DEL VESTIDOR

Art. 46. El Vestidor, será la persona que por su designación, de la Junta de Gobierno, tenga el honor de vestir a Nuestra Señora de los Dolores, siguiendo siempre escrupulosamente las directrices del Mayordomo.

DE LOS CAPATACES

Art. 47. Los capataces son cargos de confianza de la Junta de Gobierno y por lo tantos serán designados por la misma, en acuerdo por mayoría simple, tanto su asignación, como su revocación. Serán Hermanos de la Hermandad con los derechos y obligaciones que ello conlleva. Su cometido es dirigir la cuadrilla de Hermanos Cargadores y responsabilizarse del cumplimiento de los mismos en el oficio que tienen encomendado, en el paso asignado en la salida procesional. Confeccionar la cuadrilla y seleccionar a los cargadores, siendo responsable ante la Junta de Gobierno, del cumplimiento por parte de la cuadrilla de las normas recogidas en los Estatutos y Reglamento Interno.

Art. 48. Podrán ser removidos de su cargo por acuerdo de la Junta de Gobierno, por incumplimiento, deficiencia en el desarrollo del mismo. Una vez cesado el capataz, se entenderá que la cuadrilla bajo sus órdenes, seguirá su mismo camino, siendo automáticamente cesada en la prestación de su oficio. Si bien esta última consideración, queda al buen criterio de la Junta de Gobierno.

Art. 49. En la salida procesional estarán a las órdenes del Hermano Fiscal, responsable de la procesión en la calle. (Art. 81 de los Estatutos)

Art. 50. Será el responsable ante la Junta de Gobierno del buen orden y organización de la cuadrilla de hermanos cargadores.

Art. 51. Deberá ser extremadamente escrupuloso, en todas las actividades de su vida privada, pues es responsable de la cuadrilla ante el mundo cofrade.

Art. 52. Podrá a su criterio y siempre en cumplimiento de los Estatutos y Reglamentos, seleccionar a los ayudantes que estime oportuno, teniendo que tener estos, el VºBº de la Junta de Gobierno, dichos ayudantes no podrá exceder de dos en la Estación de Penitencia. Siendo el capataz en todo momento responsable subsidiario de la actitud de sus ayudantes.

Art. 53. Quince días antes de la Estación de Penitencia, deberá entregar a la Junta de Gobierno, por mediación de su Hermano Secretario, relación nominativa y con cuantos datos personales solicite la misma, de todo el personal que conforma la cuadrilla, dando la junta de Gobierno el VºBº a la misma, o por el contrario, poniendo en conocimiento del Capataz las incidencias apreciadas, teniendo el Capataz la obligación de subsanar la misma antes de la salida procesional, de la misma forma, informará a la Junta de Gobierno de cualquier modificación posterior, que se ocasione a la recepción de la información anteriormente comentada. Toda persona que no esté relacionada en la lista presentada, en caso de accidente u otro percance, será responsabilidad absoluta del Capataz.

Art. 54. El capataz y sus ayudantes, observarán en la Estación de Penitencia, una indumentaria acorde con el carácter de la Hermandad, recomendado que la misma, sea compuesta por traje oscuro, corbata oscura, camisa blanca, calzado y calcetines negros, despojándose de cuantos elementos puedan distorsionar la imagen de lo que la Hermandad quiere proyectar.

Art. 55. El capataz utilizará como manda la tradición, un vocabulario acorde con el carácter de la Hermandad, huyendo en todo momento de palabras disonantes, gritos innecesarios, mal vocabulario, etc. Guardando en todo momento la compostura que su cargo requiere, y como único elemento externo de mando, utilizará el reglamentario martillo. El cual solo podrá ser portado por el capataz o la persona que circunstancialmente se designe.

Art. 56. en el caso de cualquier eventualidad que como consecuencia de la actividad de la carga se ocasione, el capataz deberá inmediatamente comunicarlos con el fiscal de la Hermandad, el cual atendiendo a la gravedad de lo acaecido, dará traslado inmediato al Hermano Mayor, y autorizará al capataz a la solución más factible en cada momento.

Art. 57. Quince días como máximo, después de la estación de penitencia, los capataces confeccionarán un informe pormenorizado de cuantas incidencias se hayan ocasionado en la actividad de la carga.

DE LOS HERMANOS

Art. 58. Los cargadores de los pasos de las Sagradas Imágenes, serán Hermanos de la Hermandad, y soportarán sobre su nuca las andas de cuantas procesiones organice la Cofradía cuando así lo solicite la Junta de Gobierno. Para ello irá previsto de la correspondiente indumentaria: camiseta, sudadera y pantalón negro, y de la misma forma zapatillas o alpargatas del mismo color. La cuadrilla de la Hermandad no gira bajo la denominación de cargador profesional, sino de Hermano cargador, siendo su aportación humana voluntaria, portando los pasos voluntariamente y sin interés económico alguno, en sustitución de hacer la penitencia como penitente, y comprometiéndose a pagar la correspondiente papeleta de sitio que se estime oportuno, para todos los hermanos, que realicen la estación de penitencia. Como se ha dicho con anterioridad el Hermano cargador, tiene la misma obligación y derechos que el resto de los hermanos de fila.

Art. 59. Las cuadrillas estarán directamente a las órdenes del Capataz, debiendo asistir además de a los actos que la Hermandad organice como Hermano que es, a las reuniones que este programe.

Medina Sidonia a 05 de junio de 2006, Lunes de Pentecostés.

Están las firmas del Hermano Mayor, Fiscal, Secretario y Director Espiritual.

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